20 grandes comediantes del cine y la televisión en México

El género de la comedia ha sido tradicionalmente uno de los más populares en diversas manifestaciones de la cultura mexicana. Quizá como reacción a las crudas problemáticas sociales que históricamente ha padecido el país (como la desigualdad, la pobreza, la corrupción y la violencia) las representaciones cómicas han proliferado ya sea como medio de evasión o bien como discurso crítico (demostrando que en ocasiones el humor puede ser algo muy serio).

Aquí te ofrecemos una selección de veinte grandes comediantes de México que, en diversos registros humorísticos, han tenido un gran impacto cultural gracias a la enorme proyección de medios masivos como el cine y la televisión.

Joaquín Pardavé (1900-1955)

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Foto: Reproducción de Twitter @Fonoteca
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Nacido en la ciudad de Pénjamo, Guanajuato, Joaquín Pardavé debutó en los escenarios con apenas cuatro años siguiendo el camino de sus padres, actores de teatro de origen español. Más adelante se trasladó a la Ciudad de México, donde incursionó en el ámbito de las carpas y cultivó una veta más cómica. Posteriormente dio el salto a la gran pantalla, con memorables y desternillantes actuaciones en películas como El baisano Jalil (1942) México de mis recuerdos (1943) o El gran Makakikus (1944).

Figura imprescindible de la Época de Oro del cine mexicano, se destacó también como director, guionista y compositor.

Antonio Espina y Mora “Clavillazo” (1910-1993)

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Foto: Reproducción de Twitter @cronicabanqueta
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Oriundo de Teziutlán, Puebla, Antonio Espina se inició como cómico en el ámbito de las carpas y el teatro, donde surgió su apodo de “Clavillazo” debido a que para resaltar su comicidad se pintaba clavos en los párpados. Se instaló en la Ciudad de México en 1943 y en la siguiente década pudo debutar como actor de cine en la película Monte de Piedad (1951), a la que le siguieron casi cuarenta títulos más.

Se caracterizaba por su singular indumentaria (pantalones bombachos, saco de mangas largas y sombrero de tres picos), así como por frases que se harían tremendamente populares, como “¡Ahí nomás!” o “¡Nunca me hagan eso!”.

Germán Valdés “Tin Tan” (1915-1973)

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Foto: Reproducción de Twitter @VSCLS
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Oriundo de la Ciudad de México, Germán Valdés pasó su infancia en Veracruz y Ciudad Juárez debido al trabajo de su padre como agente aduanal. En la ciudad fronteriza pudo observar el auge que cobraban las cuadrillas o pandillas de jóvenes mexicano-estadounidenses que pusieron de moda el estilo “pachuco”, el cual adoptó durante su primera etapa como comediante, sobre todo a partir de la película El hijo desobediente (1945), que lo lanzó al estrellato.

Se distinguió como bailarín y cantante, y posteriormente incursionó también en el doblaje en cintas de Walt Disney como El libro de la selva (1967) o Los Aristogatos (1970).

Adalberto Martínez “Resortes” (1916-2003)

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Foto: Reproducción de Twitter @EnLaButaca
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Nacido en la Ciudad de México, Adalberto Martínez inició su trayectoria artística como miembro de un circo, para más adelante incursionar en carpas, teatros y salones de baile donde su peculiar forma de bailar y desplazarse le ganaron el mote de “Resortes”. Debutó en cine en 1948 con la película Voces de Primavera, a la que le seguirían más de cien títulos tan destacados como El beisbolista fenómeno (1951), Asesinos S.A. (1957) o Los albañiles (1976).

En la pantalla chica, hacia el final de su carrera tuvo participaciones en telenovelas como El abuelo y yo (1992) o Gotita de amor (1998).

Mario Moreno “Cantinflas” (1922-1993)

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Foto: Reproducción de Instagram mundocantinflas
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Considerado por muchos el mejor comediante que ha dado México, Mario Moreno nació en la Ciudad de México y fue miembro de una familia humilde y numerosa. Ejerció varios oficios antes de destacarse como bailarín y comediante en carpas y teatros. En esa época nació su personaje de Cantinflas, un “peladito” que se distinguía por su peculiar forma de hablar mucho sin decir nada.

Su primer gran éxito en cine se dio con la cinta Ahí está el detalle (1940), y más adelante obtuvo reconocimiento internacional por su papel en La vuelta al mundo en ochenta días (1956), que le valió un Globo de Oro.

Fanny Kaufman “Vitola” (1924-2009)

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Foto: Reproducción de Twitter @LaRomantica929
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De origen canadiense, Fanny Kaufman vivió sus primeros años en Cuba, donde estudió canto y declamación. Con veintiún años se trasladó a la Ciudad de México, donde pudo debutar como cantante en el Teatro Abreu, pero a partir de 1946 su carrera tomó un giro y se consagró como actriz cómica en películas como Se acabaron las mujeres (1946) o El rey del barrio (1949), coprotagonizada por Tin Tan. Además de participar en más de una treintena de filmes, fue también pionera de la televisión mexicana en la década de los sesenta, apareciendo en programas como Estrellas Palmolive o Revista Musical Nescafé.

Gaspar Henaine “Capulina” (1926-2011)

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Foto: Reproducción de Twitter @El_Universal_Mx
Foto: Reproducción de Twitter @SECTUR_mx

Oriundo de Chignahuapan, Puebla, Gaspar Henaine y su familia se mudaron a la Ciudad de México siendo él un niño de seis años. De joven integró agrupaciones musicales como Los Excéntricos del Ritmo o Los Trincas, para después formar un dueto cómico musical con quien sería su socio profesional por muchos años: Marco Antonio Campos “Viruta”. Juntos protagonizaron diversas películas como Angelitos del trapecio (1959) o Los astronautas (1964), hasta que por desavenencias personales se separaron y cada uno siguió su camino.

En solitario, Capulina protagonizaría muchas otras cintas con un humor más cándido enfocado al público infantil, consagrándose como el “rey del humorismo blanco”.

Mauricio Garcés (1926-1989)

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Foto: Reproducción de Twitter @imcine
Foto: Reproducción de Twitter @FilmotecaUNAM

Originario de Tampico, Tamaulipas, Mauricio Férez Yázbek inició su carrera como actor en la Ciudad de México, con una participación en la película La muerte enamorada (1950). A partir de ahí adoptó el apellido artístico Garcés al considerar que la letra “G” sería de buen augurio por ser la inicial del apellido de algunos de sus ídolos, como Clark Gable o Cary Grant. Aunque inicialmente se enfocó en el género dramático, con el tiempo se especializó en la representación satírica del galán seductor, maduro y sofisticado, personaje que quedaría plenamente desarrollado en películas como Don Juan 67 (1966) o Fray Don Juan (1970).

Roberto Gómez Bolaños “Chespirito” (1929-2014)

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Foto: Rodrigo Varela/WireImage via Getty Images
Foto: LUIS ACOSTA/AFP via Getty Images

Nacido en la Ciudad de México, inició su carrera como creativo publicitario, lo que le abrió las puertas de la radio y la televisión. Tras desempeñarse como guionista, en 1970 se le presentó la oportunidad de tener su propio programa de televisión, al que llamó Chespirito. Ahí aparecieron personajes como el Chapulín Colorado (parodia de un superhéroe) y el Chavo del Ocho (sobre las graciosas peripecias de un niño huérfano en una vecindad), cuya popularidad trascendería fronteras y le valdría fama y reconocimiento en toda Hispanoamérica. En la pantalla grande fue guionista y protagonista de películas como El Chanfle (1979) o Charrito (1984).

Xavier López “Chabelo” (1935)

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Foto: Victor Chavez/WireImage via Getty Images
Foto: Victor Chavez/WireImage via Getty Images

Nacido en Chicago, de padres oriundos de Guanajuato, Xavier López estudió la carrera de Medicina en la Ciudad de México, pero tras ejercer durante cuatro años decidió estudiar arte dramático y dedicarse a la actuación. En 1962 interpretó a su personaje Chabelo en la película El extra, protagonizada por Cantinflas, con tal éxito que posteriormente repetiría el rol en diversos títulos, como El aviso inoportuno (1968) o Chabelo y Pepito contra los monstruos (1973), así como en apariciones televisivas en programas como La carabina de Ambrosio. Su programa de concursos y variedades, En familia con Chabelo, se transmitió ininterrumpidamente cada domingo entre 1967 y 2015.

Héctor Suárez (1938)

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Foto: Luis Ortiz/Clasos/LatinContent via Getty Images
Foto: Luis Ortiz/Clasos.com/LatinContent via Getty Images

Originario de la Ciudad de México, Héctor Suárez estudió actuación con el maestro Carlos Ancira, participando en montajes de obras de autores como Eugene Ionesco y August Strindberg. En 1965 debutó en cine con El asesino invisible, cinta a la que le seguirían multitud de títulos entre los que se destacan Mecánica nacional (1972), El mil usos (1981) y Lagunilla, mi barrio (1981), entre otras.

En televisión tuvo gran éxito con programas cómicos como ¿Qué nos pasa? o La cosa, conformados por sketches en los que aparecían personajes caricaturescos como Doña Zoyla, El “No hay” o El Flanagan, con su famosa frase de “¡Queremos roooock!”.

María Elena Velasco “La India María” (1939-2015)

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Foto: Reproducción de Instagram remezcla
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Originaria de Puebla, María Elena Velasco inició su trayectoria artística como vedette y actriz de radio. Posteriormente tuvo papeles menores en algunas películas, hasta que por sugerencia del director puertorriqueño Fernando Cortés empezó a interpretar el personaje de la famosa India María, protagonista de películas como Tonta tonta pero no tanto (1972), Ok, míster Pancho (1981) o Ni de aquí, ni de allá (1987).

Su personaje se caracterizaba por una inquebrantable alegría pese a tener que lidiar con condiciones de marginación y con la humillación que sufría por parte de círculos elitistas, frente a lo cual ella encarnaba las virtudes de la honradez y la generosidad.

Lucila Mariscal (1942)

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Foto: Reproducción de Instagram lenchamariscal
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Originaria de la Ciudad de México, Lucila Mariscal estudió en el Instituto Nacional de Bellas Artes y en 1969 inició su trayectoria como actriz de teatro. Su personaje de Doña Lencha, siempre extrovertida y “guapachosa”, es todo un ícono de la comedia en México, e incluso la ha llevado a presentarse en escenarios tan prestigiosos como el Madison Square Garden, en Nueva York, y el Moulin Rouge, en París.

Con una trayectoria de más de cincuenta años, en cine ha aparecido en más de una treintena de filmes, como El gran moyocoyo (1983), Picardía nacional (1989) o Lencha la justiciera (1990).

Luis de Alba (1945)

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Foto: Reproducción de Twitter @RamsesVidente
Foto: Reproducción de Twitter @RamsesVidente

Nacido en Veracruz, inició su trayectoria como actor en radionovelas. En la década de los setenta recibe la oportunidad de integrarse al elenco de la serie televisiva El show de Eduardo II, encabezada por Eduardo Manzano, y a partir de ahí comienza a desarrollar sus propios personajes cómicos, como el Pirrurris (parodia de un clasista y arrogante “hijo de papá”), el Ratón Crispín (con su célebre frase “Te odio con odio jarocho), o Juan Camaney, alburero pícaro de barrio.

Ha participado en casi un centenar de películas y en programas de televisión como El mundo de Luis de Alba o La escuelita VIP.

Jorge Ortiz de Pinedo (1948)

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Foto: Adrián Monroy/Medios y Media/Getty Images
Foto: Adrián Monroy/Medios y Media/Getty Images

Hijo del actor cubano Óscar Ortiz de Pinedo y de la actriz mexicana Lupita Pallás, debutó como actor en cine con apenas ocho años, en la película Dos angelitos negros. Desde los quince años buscó ser independiente, ganándose la vida en producciones teatrales y de televisión. Adquirió gran popularidad sobre todo a partir de su serie cómica Doctor Cándido Pérez, que se rodaba con público en vivo en una sala de teatro. A este éxito le siguieron otros proyectos como Cero en conducta o La escuelita VIP, además de su destacada labor como impulsor de la comedia en Humor es… Los comediantes, importante escaparate para muchos nuevos cómicos.

Andrés Bustamante “El Güiri Güiri” (1959)

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Foto: Reproducción de Twitter @El_Universal_Mx
Foto: Reproducción de Twitter @NTelevisa_com

Originario de la Ciudad de México, desde sus épocas de estudiante se interesó en el teatro y disfrutaba haciendo imitaciones para divertir a sus amigos. Su primer personaje en televisión fue el de Timo, en el programa infantil Los cuentos del espejo. Posteriormente lanzó en Imevisión (después TV Azteca) su propio proyecto de serie cómica, El Güiri Güiri, con la que obtuvo gran éxito gracias a personajes como Ponchito, El Antento, el Doctor Chunga o el Hooligan, que además aparecían para amenizar las coberturas televisivas de eventos deportivos como mundiales u olimpiadas. Su sello distintivo es la llamada prop-comedy, haciendo uso de diversos artefactos de utilería.

Víctor Trujillo (1961)

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Foto: Adrián Monroy/Medios y Media/Getty Images
Foto: Adrián Monroy/Medios y Media/Getty Images

La carrera de Víctor Trujillo en los medios de comunicación comenzó cuando tenía apenas catorce años, con participaciones como locutor y actor de radionovelas. En 1987 debutó en televisión como conductor del programa En tienda y trastienda, al lado del comediante Ausencio Cruz, con quien estelarizó también La Caravana, programa cómico en el que dio a conocer al que sería su más famoso personaje: Brozo, “el payaso tenebroso”, además de otros como La Beba Galván o El Charro Amarillo.

Con El mañanero, presentado por Brozo, dio un giro al concepto de los noticieros, gracias a su característico humor incisivo y crítico al abordar temas de actualidad.

Eugenio Derbez (1961)

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Foto: JC Olivera/Getty Images
Foto: JC Olivera/Getty Images

Hijo del publicista Mario Eugenio González y de la actriz Sylvia Derbez, nació en la Ciudad de México y siendo un veinteañero participó en programas cómicos como Cachún cachún ra ra (1981) y Anabel (1988) . En 1993 tuvo su primer programa de sketches, Al derecho y al derbez, cuyo título daba ya una idea de uno de los aspectos esenciales de su propuesta humorística: los juegos con el lenguaje. A este le siguieron programas en la misma línea como Derbez en cuando o XHDRBZ.

En cine ha cosechado varios éxitos a nivel internacional, con películas como No se aceptan devoluciones (2013) o Cómo ser un latin lover (2017).

Consuelo Duval (1968)

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Foto: Adrián Monroy/Medios y Media/Getty Images
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Hija de los cantantes José Antonio Dussauge y Consuelo Calzada, adoptó para su nombre artístico el apellido de su tía María Duval, quien fuera actriz y cantante de la Época de Oro del cine mexicano. En sus inicios apareció en telenovelas como Los parientes pobres (1993) y Te sigo amando (1996), hasta que en 1998 se unió al elenco de Derbez en cuando. A partir de entonces se enfocó en su faceta como comediante, adquiriendo protagonismo en programas como La hora pico o La familia P. Luche, al lado de Eugenio Derbez. En 2016 grabó su primera serie como protagonista, Julia vs. Julia.

Adrián Uribe (1972)

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Foto: Medios y Media/Getty Images
Foto: Medios y Media/Getty Images

Nacido en la Ciudad de México, estudió la carrera de Actuación en el Instituto Arte Escénico de Miguel Córcega, para después participar en diversas obras de compañías de teatro independiente. En televisión se dio a conocer en programas como Un nuevo día y Más deporte, donde presentó a su célebre personaje Poncho Aurelio. Fue parte del elenco base del exitoso programa cómico La hora pico, y ha emprendido varios proyectos junto con su amigo y también comediante Omar Chaparro.

Interpretando a su personaje de El Vítor, ha sido conductor del popular programa de concursos 100 mexicanos dijieron, además de protagonizar la serie Nosotros los guapos.