Algunos Refranes Mexicanos Que Tal Vez Dices Sin Saber Por Qué

Pocas cosas tan usuales y tan conocidas en México como hablar con refranes, pero muchas veces los decimos sin saber qué significan. Aunque algunos se explican a sí mismos o son obvios, hay otros que no tanto.

Aquí te presentamos algunos refranes y sus explicaciones, puede que muchos los conozcas o pocos, pero no dejan de ser interesantes. Así que “A darle que es mole de olla” (que quiere decir no que te pongas a comer, sino que la cosa está buena, como un mole de olla y vale la pena comer antes de que se enfríe, o, en este caso, leer y seguir leyendo).

Perico

Foto de Fernando Gago en Unsplash
Foto de Fernando Gago en Unsplash

Tal vez lo hayas escuchado alguna vez “El que es perico donde quiera es verde” (también existe una variante que dice “El que es buen perico donde quiera es verde”)

¿Qué quiere decir? Que si te destacas en algo, si sabes hacer algo bien, te destacarás y lo harás en cualquier lado, tal cual como un perico es verde dondequiera que va. No tiene que ver con qué tanto hables, eso sí.

Diablo

Foto de Free Birds en Unsplash
Foto de Free Birds en Unsplash

Cuando alguien es de edad avanzada y te advierte que algo malo o bueno puede pasarte si realizas ciertas acciones, a veces parece como si tuvieran una bola de cristal para ver el futuro.

Pero no es que puedan predecir o que tengan un don profético, sino que saben mucho de la vida por su experiencia. Entonces es común decir que “Más sabe el diablo por viejo que por diablo”.

Guatemala

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Foto: Reproducción de Wikimedia Commons via Michael
Foto: Reproducción de Wikimedia Commons via Michael

Este refrán no tiene tanto que ver con el país y sus habitantes o con sus volcanes de fuego, sino con un juego de palabras. “Ir de Guatemala a Guatepeor” no significa salir de Guatemala para ir a otro país, sino salir de una situación difícil para pasar a otra más complicada que, en principio, pudiera parecer la solución al problema original.

Un poco como “Saltar de la sartén al fuego.”

Jerez

Foto: Ron Case/Keystone/Getty Images
Foto: Ron Case/Keystone/Getty Images

Aunque la foto no es precisamente una botella pequeña, el refrán al que nos referimos aquí es famoso por ser de los primeros que se aprenden en los patios de las escuelas.

“Botellita de jerez, todo lo que digas será al revés” no tiene nada que ver con la botellita en sí, ni con el jerez, sino con la rima con “al revés” y lo usamos para decir que si dices un insulto, lo convertimos mágicamente, gracias a la botellita, en un halago. Tan famoso es que uno de los primeros grupos de rock mexicano adoptó parte de este refrán como su nombre: Botellita de Jerez.

Dormir

Foto: Philip Sowels/Future Publishing via Getty Images
Foto: Philip Sowels/Future Publishing via Getty Images

Este refrán se puede interpretar y usar de dos modos: “Crea fama y échate a dormir” lo usamos para decir que no importa lo que hagas, una vez que te has hecho fama de algo es difícil cambiar esa fama.

Esto puede ser algo bueno como algo malo, así, el echarse a dormir puede ser un consejo o una advertencia. Pensándolo bien, es un refrán recursivo, porque se define a sí mismo.

Sombrero

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Foto: Ricardo Beliel/Brazil Photos/LightRocket via Getty Images
Foto: Ricardo Beliel/Brazil Photos/LightRocket via Getty Images

Este refrán se utilizaba más antes, cuando las personas, sobre todo los hombres, utilizaban sombrero a diario: “Salió más cara una gorra que un sombrero galoneado”. La gorra era el sombrero más económico que se podía comprar y el sombrero galoneado de un charro era el más caro.

Se usaba para decir que por ahorrarse un dinero (para usar cualquier sombrero)terminaba saliendo más caro a fin de cuentas. Un poco como hay se usan más los refranes “Salió más caro el caldo que las albóndigas” y “Salió peor el remedio que la enfermedad”.

Árbol

Foto: Print Collector/Getty Images
Foto: Print Collector/Getty Images

Cuando alguien ya está mayorcito de edad y tiene malos hábitos, es frecuente escuchar a las abuelas decir que “Árbol que crece torcido jamás su tronco endereza”.

Y tienen razón, al menos en cuanto a los árboles, pero tal vez también respecto de las personas, y se usa para decir que la persona “torcida” no tuvo una buena formación y educación cuando era niño y ya no tiene remedio.

Pan

Foto: Eye Ubiquitous/UIG via Getty Images
Foto: Eye Ubiquitous/UIG via Getty Images

Cuando a alguien todo le sale bien es muy molesto que se ponga a quejarse por cosas sin importancia. También es poco probable que alguien que recibe regalos sea muy quejumbroso.

En ambos casos se puede utilizar el refrán, a modo de pregunta “¿A quién le dan pan, que llore?” que se puede desenredar para quedar “nadie a quien le dan regalos llora” pero dicho así no suena bien, ¿verdad?

Vaca

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Foto: Reproducción de Wikimedia Commons via Katie Treadway katietreadway
Foto: Reproducción de Wikimedia Commons via Katie Treadway katietreadway

Cuando varias personas se ponen de acuerdo para cometer un delito o una fechoría se dice que están coludidos, y es frecuente que se acuse a todos los participantes del crimen por igual.

A esto se refiere el refrán “Tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata”. Por eso hay que tener cuidado al escoger amistades y acciones, no vaya a ser que todo salga mal después.

Camarón

Foto: Tim Graham/Getty Images
Foto: Tim Graham/Getty Images

Como que hay bastantes refranes que tienen que ver con comer, tomar y dormir en el habla popular mexicana, ¿por qué será?

Este es súper famoso, “Camarón que se duerme, se lo lleva la corriente” y lo usamos para decirle a alguien “Ponte buzo”, o sea, ponte abusado, ponte a las vivas, pon atención, porque si no te fijas bien, “Se te va el tren”. Creo que expliqué este refrán con puros refranes.

Caballo

Foto: PATRICK PLEUL/AFP/Getty Images
Foto: PATRICK PLEUL/AFP/Getty Images

“A caballo dado no se le ve colmillo”, sí, pero ¿qué significa este refrán? Primero hay que entender que esta frase tiene su origen antes de que los autos fueran cosa de todos los días, y se usaban caballos apra ir y venir.

Otra cosa que hay que tomar en cuenta es que los dientes de los caballos se usan para ver su edad y su salud a grandes rasgos. entonces usar este refrán sería como si alguien te regalara un coche y dijeras “pero no me gusta el color”.

Burro

Foto: Reinhard Dirscherl/ullstein bild via Getty Images
Foto: Reinhard Dirscherl/ullstein bild via Getty Images

Este refrán también viene de la época en que se utilizaban caballos como medio de transporte en vez de coches, o aviones.

El decir de alguien que “Ve un burro y se le antoja viaje” es decir que esa persona es muy ambiciosa, o codiciosa o incluso, más sencillamente, más soñadora. Esto se debe a que los burros son bastante más incómodos para viajar que los caballos, así que si se te antoja un viaje por ver a un burro, pues al menos tienes mucha imaginación.

León

Foto: Hoberman Collection/UIG via Getty Images
Foto: Hoberman Collection/UIG via Getty Images

Al parecer también hay muchos refranes con animales, así que tampoco es que los mexicanos estén obsesionados con comer, beber y dormir.

“El león no es como lo pintan” no se refiere a cómo dibujan al león, sino a que, por explicarlo rápido “las apariencias engañan” (o “no juzgues un libro por su portada” que es un poco menos usado en español) y es un refrán aleccionador que sugiere no juzgar a los otros por cómo se ven.

Zapatos

Foto: Kaspian / Barcroft Images / Barcroft Media via Getty Images
Foto: Kaspian / Barcroft Images / Barcroft Media via Getty Images

Cuando algo no sale bien porque estamos forzando la situación o alguien no hace lo que queremos a pesar de, y sobre todo porque lo estamos obligando, entonces aplica el refrán “A fuerza ni los zapatos entran”.

Y sí, si tratamos de ponernos unos zapatos que nos quedan chicos, por más fuerza que le pongamos es poco probable que entren bien.

Santo

Foto: Fototeca Gilardi/Getty Images
Foto: Fototeca Gilardi/Getty Images

“Ni tanto que queme al santo ni tanto que no lo alumbre”. Este refrán se usa para decir que hay que encontrar el justo medio, o sea “Ni muy muy, ni tan tan”.

Se refiere a la cantidad de velas o veladoras que se deben o pueden prender para pedirle el milagro o favor al santo de nuestra preferencia y devoción, pero nunca sin exagerar, o como dicen los anuncios de cerveza “Nada con exceso, todo con medida”.

Maceta

Foto: DEA / C.DANI/De Agostini/Getty Images
Foto: DEA / C.DANI/De Agostini/Getty Images

“El que nace pa’ maceta, no pasa del corredor” se dice de quien, a pesar de haberse esforzado para sobresalir, no lo logra y se queda en una posición si bien cómoda, no la que esperaba alcanzar.

Se usa como comparando las bondades de un árbol frondoso al aire libre y uno venido a menos, plantado en maceta, dentro de una casa.

Oscuridad

Foto: DANIEL LEAL-OLIVAS/AFP/Getty Images
Foto: DANIEL LEAL-OLIVAS/AFP/Getty Images

Hay dos versiones de este refrán, pero los dos dicen lo mismo. Uno usa candil y otro farol, pero es indistinto usar uno u otro.

“Candil de la calle, oscuridad de la casa” se usa cuando queremos decir que alguien se comporta de un modo cuando está en público y de otro modo distinto cuando está en privado, frecuentemente con connotaciones oscuras (en privado). No es de extrañar que se aplique con frecuencia a políticos, por ejemplo.

Cadena de mando

Foto: Tom Kelley/Hulton Archive/Getty Images
Foto: Tom Kelley/Hulton Archive/Getty Images

Cuando no sabemos si nos van a dar permiso de hacer algo, o sospechamos que no, o también cuando debemos de avisar que siempre no hubo oportunidad de realizar algo por órdenes superiores, podemos decir que “Donde manda capitán no gobierna marinero”.

Frecuentemente se usa para explicar los permisos, o no, de las personas casadas para ir a fiestas o salir de viaje, por falta de permiso de su cónyuge.

¡Silla!

Foto: Dana Romanoff/Getty Images
Foto: Dana Romanoff/Getty Images

El refrán viene de España, donde en lugar de la Villa (de Guadalupe, lugar donde se encuentra la basílica del mismo nombre al norte de la Ciudad de México) se decía Sevilla.

Así, “El que se fue a la Villa perdió su silla” se adaptó a México y a sus condiciones locales y se refiere simplemente a perder el lugar por no prestar atención. Frecuentemente se completa con la frase “y se sentó en una tortilla”. pero es sólo para darle más peso a la rima.