Las Razones Científicas Detrás De Las Comidas y Bebidas Que “Causan Cáncer”

Cada año, casi 10 millones de personas mueren de cáncer. En respuesta a ello, los científicos han analizado las dietas que contribuyen a esta enfermedad. Su investigación ha alzado interrogantes sobre qué tan frecuente podemos ingerir ciertas comidas o por qué deberíamos o no evitarlas.

A pesar de que algunos titulares podrían inferir “evitar estas comidas“, la verdad es mucho más compleja. Algunos carcinógenos provienen del embalaje, no de la comida en sí. Otras comidas no tiene dicho efecto y puedes ingerirlas en grandes cantidades. Aún así, algunos alimentos tienen su riesgo. Te presentamos los resultados de esta investigación entre expertos sobre las comidas y las bebidas que causan el cáncer.

Demasiado Azúcar

A woman holds up a lollipop.
Foto de Unsplash de @pacific_argonaut.
Foto de Unsplash de @pacific_argonaut.

Debido a que el azúcar llega a cada célula en el cuerpo, es imperativo para una dieta saludable. Este hecho lleva a la suposición de que ingerir menos azúcar “mata de hambre al cáncer“. Si bien dicha afirmación tiene parte de verdad, por sí sola no causará cáncer. El Instituto Estadounidense de Investigación contra el Cáncer asevera que existe un “vinculo indirecto” entre ingerir golosinas y contraer cáncer.

Aún así, consumir mucho azúcar podría resultar en ser obeso, lo cual podría llevar a un riesgo de cáncer. El CEO de Cancer Council Australia, el profesor Sanchia Aranda, anunció que al menos el 3% de los cáncer provienen de la obesidad. Demasiado azúcar podría incrementar el riesgo de diez tipos diferentes de cáncer, incluyendo mamario, intestinal y de hígado.

Bebidas Calientes Abrasadoras

A person wearing mittens holds a cup of steaming black coffee.
Foto de Unsplash de @worthyofelegance.
Weychardt/ullstein bild via Getty Images

Si eres de esas personas que aman ingerir su café o té bien caliente, tenemos malas noticias para ti. En un estudio de la International Journal of Cancer, se evaluó a 50 mil consumidores de té durante diez años. Aquellas personas que ingerían su té a más de 60 grados, eran un 90% más propensas en desarrollar cáncer de esófago.

En el 2018, un estudio chino concordó con esa conclusión. Empero, llegaron al descubrimiento de que las posibilidades eran mucho más elevadas en aquellas personas que además consumían alcohol o fumaban. En Asia, Sudamérica, y África, el té se sirve mucho más caliente que en otros países. Si dejas que tu infusión se enfríe o le añades leche, estás a salvo.

Pochoclo De Microondas

Popcorn pours out of a microwavable bag.
Foto de Shutterstock de Maxim Larin.
Foto de Shutterstock de Maxim Larin.

A fines del año 2010, los títulos de algunos artículos anunciaban que los pochoclos –o canchita– podrían causar cáncer. Y si bien ningún ingrediente en los pochoclos causa el riesgo de cáncer, el hecho de colocar la bolsa en el microondas sí. Una investigación del año 2013 resolvió que dichas bolsas contienen ácido perfluorooctanoico PFOA-, un químico que es propenso a generar cáncer de páncreas, testicular y de hígado en estudios animales.

¿Pero ingerir popcorn esparciría el PFOA? Según un estudio de la Enviromental Health Perspectives del año 2019, los participantes que ingerían pochoclos presentaban PFOA en su sangre. Y puede permanecer allí durante tres a cinco años. Para evitar el químico, ingiere pochoclos caseros.

Gaseosas

A woman drinks soda in a cafeteria.
Foto de Unsplash de @sezerarslan.
Foto de Unsplash de @sezerarslan.

Algunos expertos en salud han advertido sobre lo negativo de consumir bebidas azucaradas –en especial las gaseosas– durante años. Pero en julio del 2019, investigadores franceses sostuvieron que ingerir 0.1 litros de gaseosa por día aumenta el riesgo de cáncer en la persona por un 18%. Una gaseosa promedio contiene unos 0.35 litros.

Un vocero de la Sociedad Estadounidense del Cáncer, Colleen Doyle, manifestó que la obesidad es reconocida como un factor de riesgo para el cáncer. Las bebidas con un 5% de azúcar o mayor están vinculadas tanto con la obesidad como el cáncer. Afortunadamente, los edulcorantes artificiales “zero azúcar” en gaseosas no exhiben esa amenaza.

Huevos

A raw egg is cracked in a frying pan.
Foto de Anjelika Gretskaia/REDA&CO/Universal Images Group via Getty Images.
Ralph Orlowski/Getty Images

¿Los huevos incrementan el riesgo de cáncer de ovarios? Eso es lo que muchos titulares señalaron luego de un estudio del 2015 de la Clinical Nutrition. Las razones para este descubrimiento aún están sujetos a debate. Los investigadores de Cáncer Epidemiology, Biomarkers & Prevention concluyeron que los resultados no tenían relación con el colesterol, lo cual es lo que algunas personas asumieron.

Sumado a ello, la cantidad de huevos ingeridos para este estudio fue inusualmente alta. Según el Washington Post, la mayoría de los estadounidenses ingieren menos de un huevo por día en promedio. Durante los 90´, un estudio presentó una mujer que comió 25 huevos por día, y no presentó efectos negativos en su salud.

Pepinillos

Pickles soak in a barrel.
Foto de John Greim/LightRocket via Getty Images.
Foto de John Greim/LightRocket via Getty Images.

En Corea del Sur y Japón, los niveles de personas con cáncer de estómago son inusualmente altos. Los científicos han culpado a la dieta con comidas fermentadas, incluidos los pepinillos. En el año 2012, un análisis de 78 estudios encontraron una fuerte conexión entre ingerir alimentos con pepinillos y el cáncer de estómago. Según el British Journal of Cáncer, al menos 34 estudios encontraron un vinculo entre las comidas con pepinillos y el cáncer de esófago.

Los altos niveles de sal y el ácido que contienen los pepinillos son los culpables. A pesar de ello, la Organización Mundial de la Salud dejó en claro que en algunas naciones los pepinillos son diferentes. Si no están fermentados, con agregados de ácidos suponen un riesgo; los encurtidos fermentados lentamente no.

Sabores Artificiales Prohibidos

Pasta with vibrant, artificial colors is piled.
Foto de Roberto Machado Noa/LightRocket via Getty Images.
Foto de Roberto Machado Noa/LightRocket via Getty Images.

En el 2018, la FDA prohibió siete sabores artificiales. Esta decisión partió de un estudio del Departamento de Salud de los Estados Unidos sobre estos sabores. A través de dos exámenes en animales, los investigadores determinaron que esos aditivos podrían causar cáncer si se ingieren en grandes cantidades. Los científicos resolvieron ello en los sabores de helados, golosinas, bebidas carbonatadas, chicle y productos horneados.

Debido a que estos sabores ya han sido baneados, poco debes de preocuparte por ellos en la actualidad. Y a pesar de la reglamentación de la FDA, el acuerdo es que la mayoría de los sabores artificiales no dañan a las personas si se ingieren en las dosis recomendadas. Si respetas el límite en esos sabores, deberías estar a salvo.

Comidas Procesadas

Processed meats sit in a woven basket at a butcher shop.
Foto de Sergei MalgavkoTASS via Getty Images.
Jan Woitas/picture alliance via Getty Images

En el 2015, la Organización Mundial de la Salud brindó atención sobre las carnes procesadas –con sal, curadas, fermentadas o ahumadas– las cuales podrían aumentar el riesgo de cáncer. Esta afirmación estaba bien respaldada por la Ciencia. La investigación de ese año encontró que comer 50 gramos de carne procesada por día aumentaba las posibilidades de cáncer colorrectal en un 18%.

La carne roja procesada es la de mayor riesgo, y un 3% de todos los cáncer están vinculadas a ella, según la investigación del cáncer en el Reino Unido. Aún así, los expertos mencionan que esta es una razón limitada a la carne procesada. Una hamburguesa ingerida ocasionalmente no debería dañarte.

Jugos

A girl drinks a glass of juice made from strawberries.
Foto de MOHAMMED ABED/AFP via Getty Images.
Foto de MOHAMMED ABED/AFP via Getty Images.

De seguro que el jugo contiene frutas, pero eso no lo vuelve más saludable que cualquier gaseosa. En el 2019, un estudio de The BMJ llegó a la conclusión que incluso el jugo de frutas 100% real está “significativamente asociado al riesgo de cualquier tipo de cáncer“. A pesar de que los jugos son un poco mejores que las gaseosas debido a las vitaminas y fibras, sus altos niveles de azúcares aún significan un riesgo.

La doctora Mathilde Touvier, quien lideró la investigación, recomienda consumir menos de una taza de jugo por día. Ella agregó que, a pesar de la reputación saludable del jugo de frutas, los participantes también sufrieron de diabetes de tipo 2 y obesidad, los cuales son factores de riesgo para el cáncer.

Bagels

A woman spreads cream cheese on a bagel.
Foto de Taylor de Lench/The Boston Globe via Getty Images.
Foto de Taylor de Lench/The Boston Globe via Getty Images.

En el año 2016, investigadores del Centro MD Anderson de Cáncer en Houston, Texas compararon miles de pacientes con cáncer de pulmón con aquellos sin la condición. Al analizar sus dietas, señalaron comidas con alto nivel de glucemia, las que son almidonadas y azucaradas, como los bagels. Aquellos que comían con frecuencia alimentos de alto índice glucémico tenían un 49% más de probabilidades de desarrollar cáncer de pulmón.

Aunque el estudio incluyó a no fumadores, no tuvo en cuenta otras afecciones como diabetes, hipertensión o enfermedades cardíacas. Uno de los investigadores, el Dr. Xifeng Wu, agregó que fumar sigue siendo más dañino que los carbohidratos. Si hay algo con lo que debes quedarte es esto: la dieta tiene poco impacto en el cáncer de pulmón en general.

Carne Carbonizada

BBQ grilled pork ribs, corn, green chili and a red bell pepper are served on wooden chopping board.
Foto de Natasha Breen/REDA&CO/Universal Images Group via Getty Images.
Unsplash/@plhmnn

¿Las carnes a la parrilla representan un riesgo de cáncer? La investigación señala: Posiblemente. Según el National Capital Poison Center, los estudios han demostrado que cuando la grasa gotea sobre las brasas, produce hidrocarburos aromáticos policíclicos –HAP-. Estos pueden alterar el ADN de una persona y se han relacionado con el cáncer de piel, vejiga y pulmón.

La mayoría de los estudios se realizaron en un laboratorio hasta el 2016, cuando un estudio en Química Analítica conectó las aminas aromáticas heterocíclicas –HAA– de la carne cocida con el cáncer de próstata en humanos. Sin embargo, el riesgo sigue siendo pequeño. Según el toxicólogo bioquímico Robert Turesky, puede evitar el riesgo asando a la parrilla con menos frecuencia y cortando los trozos carbonizados.

Margarina

Margarine containers are piled in a trash can.
Foto de JOHN THYS/AFP via Getty Images.
Foto de JOHN THYS/AFP via Getty Images.

En los últimos años, la margarina ha sido criticada por su alto contenido en grasas trans. Pero en 2018, un estudio de Hong Kong reveló un ingrediente más letal en la margarina. Dos compuestos “posiblemente cancerígenos“, el 3- MCPD y el glicidol, se forman al calentar aceites vegetales a altas temperaturas. Estos compuestos pueden alterar el ADN y causar problemas hepáticos.

Afortunadamente, estos productos químicos aparecieron en pequeñas cantidades durante las pruebas con animales. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria declaró que tendría que comer 24 cucharadas de margarina para recibir efectos negativos. Como todos los alimentos, consuma margarina con moderación.

Leche

A person pours milk from a pitcher into a glass.
Foto de Pixabay de Couleur.
Foto de Pixabay de Couleur.

Sí, la leche es saludable. Pero el consumo elevado de productos lácteos se ha relacionado con el cáncer, debido al contenido de hormonas y grasas de la leche. Por ejemplo, una revisión de 32 estudios en el Jorunal Estadounidense de Nutrición Clínica relacionó una gran cantidad de lácteos con el cáncer de próstata. Esto fue respaldado por el Journal of the American College of Nutrition.

La próstata no es el único cáncer influenciado por los lácteos. En 2014, los investigadores siguieron a más de 22 mil personas intolerantes a la lactosa para registrar el impacto de la industria láctea en la salud. Informaron que las personas intolerantes a la lactosa tienen una menor probabilidad de contraer cánceres de mama, pulmón y ovario. No es necesario que elimine la leche de su dieta, pero tampoco se exceda.

Tostadas

Toast is laid out, and an egg is on one.
Foto de Unsplash a @leti_kugler.
Unsplash/@leti_kugler

Si te gustan las tostadas crujientes, no estás solo. Pero la Agencia de Normas Alimentarias desaconseja tostar el pan durante demasiado tiempo. ¿Por qué? Es porque produce el mismo químico que las patatas fritas: acrilamida. El químico cancerígeno aparece cuando los almidones azucarados se cocinan rápidamente a altas temperaturas.

Sin embargo, los expertos debaten sobre si la acrilamida es suficiente para representar un gran peligro. David Spiegelhalter, profesor de la Universidad de Cambridge, dijo que habría que comer 160 veces más pan que los ratones en los estudios para tener un alto riesgo.

Patatas Fritas

A customer sets down a plate of sausages and fries.
Foto de JOHANNES EISELE/AFP via Getty Images.
Matt Cardy/Getty Images

A principios de la década del 2000, las empresas de papas fritas se enfrentaron a varias demandas. Eso es porque los investigadores encontraron la acrilamida química, que promueve el cáncer en animales. Esta investigación fue respaldada por un estudio de 2019 publicado en Genome Reserch. Durante ese estudio, el 30% de los tumores analizados se relacionaron con la acrilamida.

Aunque la acrilamida se conoce desde hace tiempo, algunos estudiantes no encontraron el vínculo entre eso y el cáncer. Kathryn Wilson, epidemióloga de Harvard, le dijo a NPR que la acrilamida no tiene por qué se una prioridad en la salud. Y ciertamente no es la parte menos saludable de las papas fritas.

Maíz

A bowl of corn sits next to spinach and matcha corn tortillas.
Foto de Natasha Breen/REDA&CO/Universal Images Group via Getty Images.
Foto de Natasha Breen/REDA&CO/Universal Images Group via Getty Images.

En el año 2012, se dio a conocer un estudio que afirmaba que el maíz modificado genéticamente podría promover el cáncer, y la revista Food and Chemical Toxicology lo retiró rápidamente. ¿La razón? Porque el estudio en sí tenía fallas. Según Scientific American, los datos se escribieron incorrectamente, algunos números fueron falsos y hubo un claro sesgo por parte de los autores.

Aún así, el estudio planteó dudas sobre si el maíz es portador de carcinógenos. En el 2018, una investigación del Instituto de Biología de la UNAM señaló que el maíz procesado, que generalmente se encuentra en las tortillas, podría tener carcinógenos. En particular, el maíz de México contenía algunas aflatoxinas, que aparecen en algunos tumores cancerosos. Los científicos afirmaron que comer alimentos ricos en antioxidantes puede contrarrestar este efecto.

Pan Blanco

Sliced sourdough bread lies on a wooden cutting board.
Foto de Unsplash de @creativegangsters.
Natasha Breen/REDA&CO/Universal Images Group via Getty Images

Además de la acrilamida, existe otro riesgo de comer demasiado pan. En particular, el pan blanco contiene azúcares y almidones que inflaman el cuerpo. Según una investigación de 2006 en la International Journal of Cancer, comer cinco porciones al día duplica las posibilidades de una persona de padecer cáncer de riñón.

El pan blanco ha demostrado un riesgo más alto que la mayoría de los otros granos procesados. En el 2013, un estudio en Annals of Oncology señaló que ingerir pan blanco presenta un mayor riesgo de cáncer colorrectal que la pasta. Esa es otra razón para cambiar el pan blanco por trigo.

Alimentos Ultra-Procesados

Processed chicken nuggets sit on a plate over a plaid blanket.
Foto de Jim Ross/Toronto Star via Getty Images.
Eddy Buttarelli/REDA&CO/Universal Images Group via Getty Images

Los alimentos ultra-procesados, como el ramen instantáneo y las patitas de pollo, han contribuido a la obesidad durante décadas. Pero en el 2018, los investigadores encontraron otro riesgo en estos alimentos además de su valor nutricional. En The BMJ, un estudio informó que grandes cantidades de alimentos procesados dan como resultado un 12% más de posibilidades de cáncer de ovario y de mama.

Los alimentos analizados incluyeron alimentos horneados envasados, albóndigas procesadas y comidas congeladas. Los alimentos menos procesados como la pasta y el queso no tuvieron ese efecto. El investigador y autor principal francés Bernard Srour agregó que comer alimentos frescos reduce el riesgo de cáncer.

Aceites Vegetales

Bread fries in oil.
Foto de Smith Collection/Gado/Getty Images.
David Silverman/Getty Images

Los aceites vegetales, incluyendo el de maíz, girasol, de palma y soja, puede no ser la opción más saludable con la cual cocinar. En el 2015, unos investigadores resolvieron que al calentar estos aceites, se liberan aldehídos, un químico vinculado a algunos tipos de cáncer. Además, freír alimentos en estos aceites resultan de 100 a 200 veces más del aldehído recomendable para la National Health Society.

En el 2019, los científicos de la Universidad de Massachusetts condujeron un estudio similar en ratones. Cuando le freían la comida en aceite de canola, descubrieron que aumentaba el crecimiento tumoral, empeoraba la inflamación, y proponía un riesgo de cáncer de colon. Elige aceites más saludables como el de coco y el de oliva.

Comidas Enlatadas BPA

canned-beets
Reproducción de Pinterest.
Reproducción de Pinterest.

A pesar de que los defensores de la salud luchan contra el Bisfenol A –BPA– en los alimentos enlatados, la tendencia continúa. En estudios con animales, se ha demostrado que el BPA aumenta el riesgo de ciertos cánceres, especialmente el cáncer de mama. En el 2017, una investigación del Centro de Salud Ambiental señaló que el 40% de los alimentos enlatados todavía contienen BPA.

Aunque la FDA ha vacilado en su postura sobre el BPA, muchos científicos afirman que incluso pequeñas cantidades pueden ser perjudiciales. “Creemos que no existe una dosis segura de BPA” comenta Lynn Ladbrook, directora ejecutiva de Breast Cancer Reino Unido. Ésa es la razón suficiente para liberar los alimentos enlatados del BPA.