Una Niña Encuentra Una Antigua Moneda y Se Rehúsa a Renunciar
Trabajar en el jardín de tu casa puede ser una de las actividades más relajantes y reconfortantes que puedas realizar. Quitar los gusanos y las malas hierbas para plantar semillas y brindar nueva vida en tu patio trasero puede revitalizar toda una zona de tu hogar.
A pesar de ello, en ocasiones, puede que caves más de lo que hubieses esperado. Y fue ello lo que sucedió cuando una pequeña niña estaba ayudando a su madre y dio con una antigua moneda. ¡Todo lo que sucedió luego es digno de ser leído porque sino es de no creer!
Encontrar La Moneda
Kate Harding estaba jugando en su jardín en Gran Bretaña mientras su madre quitaba las malas hierbas al momento de toparse con un descubrimiento único. Al divertirse con la tierra, Kate encontró un objeto resplandeciente contra el brillo del sol.
La pequeña niña tomó el objeto y descubrió que era una pequeña moneda de plata. Sin querer perder su reciente tesoro, Kate colocó la moneda en su bolsillo y corrió dentro de la casa para escondera.
La Escondió En Su Armario Para Que Esté a Salvo
Una vez dentro, la pequeña Kate corrió hacia su dormitorio en donde desarrolló buena parte de la semana siguiente jugando con su nueva moneda. Una vez que se cansó de jugar con ésta, escondió la moneda en su armario para que no se perdiera.
Como sucede con los niños, por el paso del tiempo Kate se olvidó que había escondido dicha moneda. Cuando la volvió a encontrar, aquel tesoro no sabría el efecto que tendría en su vida.
De Camino a La Escuela
Sucedió cuando Kate estaba preparándose para ir a la escuela que volvió a encontrar su moneda. Ella recordó que la había colocado en el armario en una primera instancia para no perderla.
Ya más grande, sería el recuerdo de un momento en su vida en que era más inocente. Ella, por supuesto, no tenía idea del efecto que la moneda tendría en su vida a futuro. ¿Qué es lo que sucedería cuando comenzó a averiguar sobre la historia de la moneda?
Recuerdos Dolorosos
Puede que pienses que encontrar dicha moneda podría haber llenado a Kate de recuerdos felices, pero no fue así. Tan sólo unos meses a posterior de haber encontrado la moneda en aquel primer momento, su madre había fallecido.
Haber encontrado nuevamente la moneda justo antes de dirigirse al colegio fue un trago amargo para la joven. Aquel día en el jardín cuando por primera vez vio la moneda había sido uno de los últimos momentos que había compartido con su madre.
En Búsqueda De La Verdad
Ya con 23 años, Kate decidió que quería saber de donde provenía la moneda. Obviamente era antigua, pero ¿Qué tan antigua? ¿Poseía relevancia histórica? ¿Cómo fue que acabó en el jardín de su niñez?
Para dar con respuestas a aquellos interrogantes, Kate necesitó ayuda. Ella no sabía por donde comenzar su investigación pero sí conocía algunos museos que podrían contribuir en su meta. Lo que acabó descubriendo fue un hecho que modificó la vida de Kate.
Encontró a Un Experto En Monedas
Para resolver su misterio, Kate necesitó de un numismático, una persona que estudia los diferentes tipos de divisas. En uno de los museos que visitó, pudo encontrar a uno de ellos, y a quien le brindó detalles de cómo encontró el objeto.
Luego, el museo le preguntó si podía examinar la moneda de manera más detallada para contribuir en la búsqueda de respuestas. Cuando le informaron los resultados, Kate finalmente pudo saber la verdad.
La Moneda No Era Para Nada Una Moneda
Cuando el numismático le entregó los resultados que tanto buscaba Kate, un descubrimiento importante fue revelado. La moneda, como era, no era para nada una moneda. ¡Kate no podía creerlo!
La "moneda" era una de cuatro que se encuentran en Gran Bretaña. Era increíblemente extraña. Era tan peculiar, que la verdadera identidad de ésta impactaría la vida de Kate durante los meses posteriores, tanto en un aspecto positivo como negativo.
Un Error Común
La "moneda" que Kate había encontrado de pequeña con su madre en el jardín era en realidad una Piedfort, una versión excepcionalmente gruesa, normalmente el doble, de una moneda. Las Piedfort son comúnmente confundidas por monedas, por lo que el error de Kate era totalmente entendible.
Lo que no tenía sentido alguno era la razón por la cual la Piedfort había sido enterrada en su jardín. Aún restaba una historia por ser contada, pero ¿realmente querría Kate conocer toda la verdad antes de que su vida diera un vuelco por completo?
La Piedfort Era Extremadamente Valiosa
Debido a que la Piedfort era muy extraña, también contaba con un valor increíble. Al ser una estudiante que vivía el mes a mes, aquella era una gran noticia para los oídos de Kate. Si podía vender la Piedfort, quizás podría vivir de una manera más cómoda hasta que recibiera su título.
Sólo había un inconveniente. A pesar que Kate era la persona que encontró la moneda, ella técnicamente no era la dueña. Por ende, si ella la vendía, no tenía derecho a recibir una ganancia.
Orígenes Desconocidos
¡Los expertos le comunicaron a Kate que la Piedfort podría tener más de 700 años de antigüedad! A pesar de ello, no pudieron informarle del propósito original de ésta. Nadie sabe verdaderamente para qué se utilizaban las Piedforts.
La mejor teoría para el funcionamiento de las Piedforts es que los empleados de la Casa de la Moneda podrían utilizarlas para calcular los costos totales para los dueños de negocios. Con el conocimiento de los orígenes de las Piedforts, Kate quería saber qué tanto dinero valía.
Su Valor Estimado
Al investigar en los libros de historia, los trabajadores del museo pudieron determinar que la Piedfort que Kate había encontrado posiblemente había sido creada para conmemorar la soberanía de Charles IV en el año 1322. Y de hecho, aquella circunstancia colocaba a la moneda en una posición mucho más valorable de la que inicialmente se creía.
Cuando Kate averiguó sobre el valor de la moneda, se le comunicó que estimada-mente era de unos $3 mil dólares. La estudiante comenzó a imaginarse el impacto positivo que esto tendría en su vida.
La Policía Británica Apareció En Escena
Previo a que Kate considerara si vender o no la moneda, la policía británica apareció en escena para tomar posesión del objeto. Esta demanda invalidaba su reclamo de ser dueña de una pieza histórica.
La policía británica le explicó que debido a que la moneda contaba con un pasado histórico de relevancia, ellos necesitaban que se la entregara. Esto colocó a Kate en una encrucijada. Aún si ella no podía vender la Piedfort, Kate estaba ligada emocionalmente a ésta por la manera en la que la encontró.
El Museo Quería Adquirir La Moneda
Otro de los problemas con los que lidiaba Kate era que el museo ya le había expresado un interés en comprarla. Si no le permitían mantener la Piedfort, ella no entendía la razón por la cual no podía conseguir sacar dinero de ella.
Kate se encontró con dos opciones. La primera de ellas era entregar la Piedfort a la policía, quienes la entregarían al museo sin costo alguno, o mantener la Piedfort para ella.
Kate Se Quedó Con La Moneda
Cuando llegó al punto límite de tomar una decisión, Kate optó que sería lo mejor mantener la Piedfort en su poder. Ella se rehusó a entregarla a la policía británica y también se arrepintió de venderla al museo.
Este podría haber sido el final de la historia. Fue lo que la joven mujer creyó de sí misma. Sin embargo, la policía contaba con otros planes en su persecución de la preciada y valiosa Piedfort de Kate.
La Vida No Volvió a La Normalidad
Kate regresó a su hogar con la Piedfort y con la esperanza de que su vida retornara a un ámbito normal. Luego, comenzaron a llegarles cartas del museo de manera diaria, demandando que le entregara la Piedfort a ellos.
Ella ignoró las cartas, las cuales se transformaron en llamadas diarias. Rápidamente, se dio cuenta de que no podría ignorar al museo y a las autoridades británicas para siempre. Empero, antes de poder actuar por su cuenta, se dio un hecho inesperado.
El Museo Llamó a La Policía
Debido a que Kate se había rehusado a cooperar durante tanto tiempo, el museo informó a las autoridades locales, quienes actuaron de inmediato. La policía de South Shropshire enviaron un oficial a la casa de Kate para forzarla a cooperar.
El oficial Anthony Sibcy, se apareció en la casa de Kate y le entregó una orden para presentarse ante la Justicia. Kate no podía creer que estaba actuando de mala manera tan sólo por aferrarse a la Piedfort. La policía pensaba de otra manera, y se aseguraron de que Kate se presentara a la corte.
Kate Recibió Una Lección En Leyes Británicas
Durante toda su vida, Kate creyó que si encontrabas algo enterrado en tu jardín, te transformabas en el dueño. Las autoridades británicas le acabaron informando a Kate que existían leyes para asegurarse de que aquello no fuera verdad si se referían a artefactos históricamente significativos.
Rápidamente, Kate se dio cuenta de la situación en la que se encontraba. No por su propia culpa, había incumplido la ley y ahora debía lidiar con las consecuencias de sus acciones.
La Ley Entró En Vigor En 1996
La ley que Kate había incumplido fue la del The Treasure Act de 1996. Estaba a punto de convertirse en la primera persona precisada por dicha ley. Rápidamente, la Piedfort que había sido encontrada por una niña, iba a dañar su vida como una adulta.
Según la ley, si una persona descubre un objeto que podría ser considerado un tesoro, necesitan de inmediato reportarlo a las autoridades. La ley no puede romperse.
No Existía Nada Que Kate Pudiera Hacer
Aún más, la ley dejaba en claro que cualquier objeto de una antigüedad mayor a 300 años que esté hecho en un 10% de metales preciosos, debería de ser reportado a las autoridades dentro de los 14 días de ser encontrado.
Cuando Kate encontró la Piedfort por primera vez, ella no le informó a nadie. Intentó explicarle el episodio a las autoridades, pero ellos no tuvieron simpatía alguna por un error que ella cometió cuando era niña y sin saber las leyes mientras jugaba en su jardín.
Quedar En Prisión Era Una Posibilidad
La situación no era para nada buena para Kate. Ella no sólo había incumplido la ley al fallar en el informe al descubrir la piedra, sino que a su vez había empeorado el crimen al rehusarse de entregarla al museo.
Rápidamente, se presentó la posibilidad de que Kate pudiera quedar en prisión. La policía fue clara de que no se lo harían sencillo, lo cual ella debía de encontrar al mejor abogado que pudiera.